Las cosas tienen el sentido que tú le das

Las cosas no tienen un sentido por sí mismas, tienen el sentido que tú le das.

Así que no te quedes preguntándote ¿cuál es el sentido de la vida? No esperes que la vida tenga un sentido de por sí, haz que tenga un sentido.

No te quedes preguntándote ¿para qué estamos aquí?, ve y descubre para qué estás aquí.

No te quedes preguntándote ¿por qué las cosas no cambian?, ve y el cambio que quieres ver.

No te quedes preguntándote ¿por qué el otro es de determinada manera? Ve e indaga qué es lo que te molesta o incomoda del otro, y búscalo dentro de ti, quizás sea una parte que aún no reconoces en ti.

No te quedes preguntándote ¿por qué tanto desamor en el mundo? Ve y manifiesta el amor que ya eres.

No te quedes preguntándote ¿por qué el otro no hace algo?, sé consciente de que no hay otro, que todos somos uno y que, si tú haces algo, estás haciendo algo en el otro también.

Despierta ahora, sé consciente hoy de cada paso que das, para que, cuando llegues al final del camino, recuerdes cada paso con una sonrisa y puedas decirte a ti mismo: en este camino, valió cada paso que di, cada persona que abracé, cada historia familiar que integré en mi vida, cada peso que me quité, cada persona que conocí, cada punto de vista diferente al mío que pude entender, cada diferencia que trascendí.

Si viviéramos así, despiertos, conscientes, conectados, no tendríamos miedo de morir. La mayoría de personas tiene miedo a morir porque cree que aún la falta bastante por hacer, porque se arrepiente de algunas cosas, porque cree que lo van a juzgar y castigar.

Es irónico, porque, por un lado, pareciera que vivimos una vida como si no nos fuéramos a morir, ya que decimos que tenemos miedo a la muerte porque creemos que aún no hemos hecho todo lo que hemos venido a hacer, pero, por otro lado, seguimos sin hacer lo que decimos que aún nos falta por hacer, y yo me pregunto: ¿acaso el hoy no existe? ¿qué estamos haciendo hoy? ¿por qué no podemos hacer hoy, lo que decimos que aún nos falta por hacer? ¿Por qué no enmendar o liberarte de aquello de lo que te arrepientas hoy? ¿por qué no liberarte de rencores, de dolores, de culpas, de miedos? Que no son más que kilos y kilos que le seguimos sumando a nuestra mochila emocional.

¿Acaso no crees que así vivirías con más libertad?

¿Qué estarías haciendo hoy si no tuvieras algún miedo?

¿Te imaginas una vida libre de miedos? Sobre todo, ¿te imaginas una vida libre del miedo a perderla?

Atrévete, despierta hoy…

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