Lo que haces ¿te sigue sacando sonrisas?

Quería contarles algo que viví hoy y que me dejó un gran aprendizaje, me encanta cuando el universo y la vida confabulan para sorprenderme y hacerme ver que, en cada cosa, en cada persona, en cada lugar, hay una gran lección de vida para mí… y yo sólo estoy aquí, dejándome sorprender…

Desde hace unos días vine a Argentina y aprovechando que estoy por acá, hoy quise dar una vuelta por Buenos Aires en bicicleta a pesar de que estaba haciendo mucho frío y había pronóstico de lluvia, siempre que voy a un lugar trato de manejar bicicleta por la ciudad, ya que además de ser uno de mis deportes favoritos, me permite conocer lugares de una forma diferente.

Así que me levanté temprano para buscar en internet las empresas que hacen tours por la ciudad en bicicleta hasta que encontré una con la que coordiné para salir a las 2 de la tarde.

Para mi sorpresa cuando llegué estaba el guía solo, parece que, debido al clima de esta época, no hay muchas personas que quieran salir a manejar bicicleta, así que le agradecí por haber accedido sin importar que el tour sería con una sola persona, él sonrió, muy simpático, me explicó los lugares a donde iríamos y me dijo que haríamos una parada “obligatoria” para tomarnos un mate en un parque de la ciudad.

Salimos y empezamos a hacer las paradas que ya me había mencionado, él me iba hablando de los lugares que íbamos viendo, una que otra información cultural, histórica, y anécdotas, hasta que nos detuvimos a hacer esa parada “obligatoria” en un parque, nos sentamos en una banca y preparó mate, mientras lo disfrutábamos, le pregunté algo curiosa cómo había llegado a dedicarse a eso y su respuesta no hizo más que aumentar mi curiosidad, me dijo: “dedicarme a esto fue todo un cambio de vida” y esas palabras resonaron fuertemente en mí, me llamó la atención las palabras y la entonación mientras me decía que fue todo un cambio de vida.

Me contó que hace dos años era gerente de recursos humanos en una empresa, que tenía un muy buen salario, estabilidad económica, había hecho una buena carrera y tenía mucha proyección dentro de la empresa, pero… se sentía vacío… vacío y estresado, y amargado todo el día, su primera solución fue pensar en cambiar de trabajo, pero se dio cuenta que no era el trabajo en sí lo que le hacía sentir así, simplemente no le gustaba lo que hacía, no sentía que era su pasión, su camino, creía que tenía que haber algo más. Así que, después de todo un proceso de cuestionarse y volver a conocerse, se preguntó: ¿qué es lo que me gusta hacer? Y su conclusión fue: manejar bicicleta. Cuando encontró la manera de poder dedicarse a eso, renunció a su trabajo y empezó toda su aventura de hacer realidad eso que, hasta ese momento, era sólo un sueño y que hoy es su propia empresa de paseos por la ciudad de Buenos Aires en bicicleta. Continuó y me dijo: “Claro, todo toma su tiempo, aún no gano lo que ganaba mientras trabajaba en la empresa, pero… ¿de qué te sirve tanto dinero si no puedes disfrutarlo? Prefiero ganar menos, pero levantarme sonriendo todos los días” …

¿Qué lindo no? Levantarse sonriendo todos los días, y es que cuando haces lo que realmente te gusta, cuando vives de lo que te apasiona, la vida se vuelve lo que nunca debe dejar de ser, un disfrute.

Me gustaría que ésta pequeña historia quede rondando en tu cabeza, que hoy te cuestiones y te hagas este tipo de preguntas: ¿estoy donde quiero estar?, ¿mi trabajo sigue siendo un reto para mí mismo?, ¿hago realmente lo que me gusta?, ¿voy feliz a trabajar cada día?… Y seguro te irán surgiendo más preguntas, escucha tus respuestas sin juzgarte, sin miedo, sin pensar que van a decir los demás, en ese momento estás contigo mismo y puedes desnudar tus pensamientos.

Nada vale más que nuestra vida, que nuestro tiempo, que nuestra sonrisa, y es precisamente ese nuestro mejor indicador: nuestra sonrisa. Sin importar a lo que te dediques ¿estás feliz haciendo lo que haces?, ¿sientes que ese es tu lugar?, ¿te ayuda a desarrollar tus capacidades y tus dones?, ¿saca lo mejor de ti?, y por último: lo que haces ¿te sigue sacando sonrisas?…

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